
Desde unos días antes del nacimeinto de Martina había llegado a Mallorca para recibir a su primera nieta, la Abu Cristina.
Aprovechando los tímidos rayos del sol de invierno salimos a dar una vueltita por la feria de navidad. Con solo 20 días Martina ya estaba hecha una paseandera, aunque cuando se ponía a llorar nos hacía volver corriendo a casa...


No hay comentarios.:
Publicar un comentario